Siempre has sido mi preferida, mayúscula, minúscula y negrita. No me gustas cuando te curvan, se te rompe el ritmo al que me tienes acostumbrado. Te he usado en titulares, extensiones, en hojas de estilo y en gif para la web. Te convierto a curvas, te deformo los remates.... y me sigues gustando. Al final, cuando te imprimo... me terminas de matar.

Estoy hartito de verte como letra secundaria en las aplicaciones de la Junta de Andalucía y te reivindico mil veces para que seas protagonista de mis proyectos más interesantes.

Recuerdo cuando te barajaba con la Univers, tu prima TradeGothic, y las miles de versiones de la glamurosa Helvética. Al final terminabas seduciéndome con tu imponente A y las danzas de tu perfecto kern.

Hoy este post es para tí, y espero que así pueda devolverte al menos, la mitad de la inspirada poesía que tú has puesto en muchos de mis trabajos.